En la segunda mitad del siglo XIX, el rey Luis I de Portugal (1838-1889) visitó Caldas da Rainha, situada unos 100 km. al norte de Lisboa, e invitó a los ceramistas locales a producir piezas más interesantes.
El caricaturista Rafael Bordalo Pinheiro (1846-1905) les sugirió que produjeran piezas de cerámica con forma de pene. Las piezas, entre las que se encuentran vasos, ceniceros, … pero, sobretodo, botellas, se convirtieron en todo un éxito de ventas y en una tradición artesana que ha subsistido hasta nuestros días.
Actualmente, sólo un artesano se dedica a producir penes cerámicos en Caldas da Rainha. Se trata de Francisco Figueiredo, quien junto a su mujer Casilda, lleva tres décadas en el oficio.
En las mejores épocas, los Figueiredo producían 1,000 botellas al mes. Pero, en los últimos años, la demanda ha caído hasta límites que ponen en peligro de extinción la tradición artesana de Caldas da Rainha.
Leído en: Yahoo.